MEMORIES

martes, 14 de septiembre de 2010

Todo el mundo tiene pequeñas obsesiones. Placeres ocultos que le confieren una alegría incomparable a otras cosas. Yo encuentro esos placeres en diferentes cosas: un buen libro, un café bien preparado, un té original, un cd de música, un concierto de música, un película sin sentido, una tarde con amigos, un encuentro con él, las risas y los balbuceos de mi sobrino... Son pequeñas cosas, detalles, que hacen mi vida mucho más significativa de lo que yo alguna vez pudiera llegar a transmitir con palabras. Es un extraño sentimiento de quietud y de revolución al mismo tiempo. Me gusta sentirme asi, sentirme viva.

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